PARÍS.- El candidato socialista a la Presidencia de Francia, François Hollande, anunció ayer cuatro propuestas para modificar el tratado fiscal europeo, entre ellas la emisión de eurobonos destinados a financiar proyectos de infraestructura y un impuesto a las transacciones financieras.
Hollande indicó que, si es elegido, enviará "al día siguiente de los comicios un memorándum a los jefes de Estado" europeos sobre el acuerdo de disciplina presupuestaria. El postulante opositor, que los sondeos dan ganador de la segunda vuelta de la elección francesa del 6 de mayo, precisó que su propuesta de emisión de eurobonos no está destinada "a mutualizar las deudas, sino a financiar proyectos industriales y de infraestructura".
Las otras medidas son "liberar más posibilidades de financiamiento" del Banco Europeo de Inversiones (BEI); la "creación de un impuesto a las transacciones financieras" y la "movilización de los remanentes de los fondos estructurales europeos, hoy inutilizados, para proyectos". "A ese memorándum se agrega un diálogo necesario con los jefes de Estado y de Gobierno y con el Banco Central Europeo (BCE), para que podamos enfrentar toda reanudación de la especulación y hacer que la economía real pueda ser financiada", dijo.
El candidato socialista se declaró satisfecho por el inesperado respaldo que recibió del presidente del BCE, Mario Draghi, a su petición de elaborar un pacto de crecimiento. Un portavoz del BCE matizó empero las palabras de apoyo de Draghi inmediatamente, al afirmar que el titular de la institución "no cambió su mensaje" orientado más hacia el ajuste fiscal.
Paradójicamente, al mismo tiempo que Hollande, la canciller alemana Angela Merkel, saludó también la declaración del presidente del BCE, pese a que sus declaraciones divergen respecto a la política económica de la zona euro. Al preguntársele sobre un posible choque con Merkel, el socialista respondió: "no creo que sea la buena actitud, no estamos aquí para crear conflictos, pero tampoco para disimular interpretaciones diferentes o posiciones distintas". Por ello, "tendré que abrir discusiones firmes y amistosas" con la canciller germana, agregó.
Hollande reiteró su oposición a la inscripción en la Constitución de la "regla de oro" presupuestaria, defendida por Merkel; prometió una relación de "confianza con Estados Unidos"; confirmó el retiro de las tropas francesas de Afganistán hasta fin de año en caso de ser electo; abogó por "relaciones más equilibradas" con China y manifestó el deseo de que el yuan (la moneda china) sea convertible.
Más funcionarios
El presidente francés y candidato a la reelección por los conservadores, Nicolas Sarkozy, lanzó a su vez una nueva advertencia contra el programa económico de su rival, que considera dispendioso.
"Todo el mundo quiere crecimiento; yo también lo quiero, pero no creo que haya que aumentar el gasto público e incrementar el número de funcionarios", señaló.
Hasta ahora, el candidato socialista fue mirado por encima del hombro por los líderes conservadores europeos, comenzando por la propia Merkel, que no lo recibieron en audiencias antes de la primera vuelta francesa debido a su rechazo del tratado europeo.